Os sitúo y voy al lío.
Debía ser doce de agosto del 2014, mis padres aquel verano vinieron a verme después de casi un año sin verlos. Hicimos una ruta de lo más curiosa, los fui a buscar a Hong Kong, pasamos una noche, vuelo directo a Chiang Mai y turisteo por ahí (es lo que más les gustó de Tailandia). Vuelo de Chiang Mai a Bangkok, Bangkok Trat y de ahí ferry a Koh Mak. Vuelta inesperada para Chiang Mai (diluvió en una isla dónde la movilidad es limitada). Unos días más en Chiang Mai y despedida en Bangkok. Bien, nos centramos en los últimos días.
Ellos volaban de vuelta a casa desde Bangkok, así que estuvimos 3 días y dos noches en Bangkok, para que vieran el caos en sus propios ojos, compras last minute, palacio real y para casa... Pues aquí viene el lío:
MBK (centro comercial de copias), National Stadium (BTS), 15:00h.
La idea era no tardar mucho, no habían visto muchas cosas para comprar, pero bueno es casi parada obligatoria, una funda de móvil, algunas camisetas, elefantes... Lo típico.
Hacía muchísimo calor, así que al salir del BTS nos compramos algo de beber antes de entrar al centro comercial por la pasarela que lo uno con el Skytrain. Los llevo para hacerse una foto con el cartel de MBK en letras blancas y verdes. Antes de entrar, un cigarrillo (no había ningún cartel de prohibido fumar). Lo encendemos, lo fumamos y justo al realizar la acción de tirarlo a una rejilla del suelo (estas que sirven para canalizar el agua de las lluvias), aparece un tipo (no lo puedo calificar de otra manera), a la vista policía salido de la nada. Así como cuando estás haciendo algo malo (o simplemente que no quieres que tu madre vea) en casa y de repente, sin saber cómo, aparece tu madre y te pilla "liándola parda". Pues eso, ¡CATCHED! Buenos, sigo, aparece el policía y me pregunta, con un inglés que me sorprende, que de dónde somos. Le respondo "Sepein" y entonces me dice que le acompañe abajo... Traga saliva Laura, respira y no te alteres, tienes las de perder. Eso pensé yo mientras bajaba las escaleras. Una cosa que me llamó la atención fue que mientras bajábamos las dosmilquinientascincuentaycuatro escaleras, el policía, muy cívico y respetuoso, se tomó la molestia de agacharse y recoger un papelito pequeño para tirarlo a la basura, se giró, me sonrió y yo me puse en ALERTA...
Todo aquello olía a lío, a problemas... Y mi radar no me engañó.
Nos llevó a una pequeña carpa, justo instalada debajo de las escaleras. Allí había un grupo de anglosajones algo apurados y sin tener pinta de estar muy felices. (Radar de alerta in crescendo.. ¡oh oh!). Una chica del grupo, muy amable incluso después de la que se les vino encima, me contó por encima el kit de la cuestión, la misma situación. Colillas y MULTA. Les hacían pagar una multa de 2000THB por persona y/o colilla lanzada al suelo. Eran un grupo de seis personas, y todas ellas fumaban. PECADO CAPITAL. Desembolsaron más de 200€ en... ¿cinco minutos?
Paciencia Laura, ahora os toca a vosotros. Mis padres no tenían ni idea de lo que pasaba, pero estaban asustados, muy asustados.
Nos sientan en unas sillitas dentro de la carpa y esto es lo que sucede:
Policía uno (barriga cervecera y con cara de pocos amigos):
- ¿Ves ese cartel de ahí? (todo en "inglés"), no se puede tirar basura al suelo, está prohibido y es multa de 2000THB (50€). Así que sois 3. Son 6000THB (150€).
-Perdón, de verdad, no lo habíamos visto, además no lo hemos tirado al suelo, había una rejilla con más colillas (yo con cara de asco).
-Lo siento, lo pone ahí, tenéis que pagar...
Me deja unos minutos para que plantee la situación a mis padres, que estaban en modo "QUIERO MATAR" y entonces le empiezo a chapurrear tailandés.
- Vivo aquí, en el norte, trabajo en Tailandia desde hace varios años...
- Pay, pay.
Les digo a mis padres que no podemos hacer gran cosa, que tenemos que pagar, así que... Sacamos el dinero.
- Quiero un ticket, por favor, quiero el comprobante de la multa (a todo esto ya se había separado su parte proporcional, una tercera parte del dinero debajo de una carpeta y el resto en el bolsillo).
Policía dos (un delgaducho con pinta de putero):
- ¿Vives aquí? ¿Dónde? ¿En qué trabajas? Pasaporte por favor...
- (en tailandés): vivo en Chiang Mai y trabajo en CBLS.
Mientras, yo iba sacando todo tipo de tarjetas, papeles, pasaporte... todo aquello que ayudase a identificar y esclarecer que yo vivía allí...
- Mmmm... bueno pues ya está. Gracias.
- No, no... quiero un recibo de multa.
De repente se ponen a hablar por teléfono, o eso parecía. También hablaban entre ellos, muy rápido y sin poder pillar una palabra... Mis padres, asustados y ya con ganas de irse, me dijeron, da igual Laura, vámonos...
Y así fue, nos fuimos directos al cajero más próximo a sacar dinero porque nos habíamos quedado casi sin cash.
La primera y por supuesto, última vez que un policía me devuelve pasta
Yo estaba sacando mi último billete marrón, cuando el policía delgado, el de cara de putero, se acerca, me llama y me dice que vuelva que me van a dar el recibo. ¡ALERTA en estado 200%!
Yo les digo a mis padres, que esta vez voy sola, que me esperen dentro del centro comercial y ahora voy.
- ¿Te gusta Tailandia? ¿Por qué hablas tailandés? ¿Cuánto tiempo llevas viviendo aquí?
Voy respondiendo en el mismo orden, y vuelvo a sacar el pasaporte, justificando todos los visados, entradas, sellos...
Y entonces sucede, justo mis padres llegan por detrás para poder presencial el glorioso momento en que se saca 5000THB del bolsillo, dobladitos cómo recién sacados del banco, brillantes... Y me los devuelve. Me dice que al final la multa es sólo de mil baths (25€), que todo está correcto, me da la mano y me dice: "friends".
Yo no daba jodido crédito, no entendía una mierda de lo que había pasado allí (perdón por las malas palabras, pero es que no hay otra forma de expresarlo). Dos policías con cara de no haber devuelto jamás de los jamases un puto bath a nadie. Con cara de que después de ahí se irían a fundirse la pasta en cualquier cosa poco útil o necesaria, me acababan de devolver cien euracos que me supieron a glora... Mejor que cuando te encuentras dinero por la calle. Mejor que cuando te devuelven el reintegro del cupón de la ONCE. Mejor que cuando para tu cumpleaños te dan un sobrecito en blanco y empiezas a palpar a ver si antes de abrirlo puedes saber cuanta pasta te ha caído... NOS SUPO A JODIDA GLORIA...
La respuesta es: NO TODO ES LO QUE PARECE
Obviamente, empecé a contárselo a todos mis amigos y compañeros que conocía, a ver si habían tenido un caso parecido. Yo sabía que aquello era corrupción, que no querían que se supiera que se habían embolsado cien pavos en el bolsillo... Pero ¿qué cojones iba a decir yo y a quién?
Pues bien, después de olvidarlo todo, de pasar un par de meses... descubrí, gracias a alguien que le pasó exactamente lo mismo que yo, que no eran policías. Eran de estos guardias de seguridad, como los que hay aquí en Barcelona que ponen multa, pero van vestidos muy similar a la policía, los turistas y extranjeros, no tienen ni idea cuál es la diferencia entre ellos... Pues lo mismo, iban vestidos jodidamente IGUAL, lo único diferente es que no llevan un símbolo en el brazo derecho, como un arco, de color verde. Y, of course, no llevan pipa.
(os dejo el link dónde lo cuentan más detalladamente) aquí: "La brigada del cigarrillo"
Así que ya sabéis, si fumáis o tenéis pensado tirar algo. Pensarlo dos veces antes de hacerlo en Bangkok.
Suerte y besotes.
Lau.