Holiiis! :) Empiezo
por donde lo dejé… Vamos a ello, ¿no?
Febrero 2015:
¿Cómo te planteas el hecho de construir de
nuevo todo aquello que has conseguido hasta ahora, en un lugar que desconoces,
una lengua nueva, sin tu familia ni amigos?
![]() |
| Una de tantas fiestas |
Mi vida en Tailandia era bastante buena, un
nivel de vida medio-alto, un trabajo, muchos amigos, mi chico, una casa, buen
clima… Los pilares básicos que una persona necesita para vivir.
Las cosas en Tailandia habían cambiado, ya no
era ese sitio exótico al que llegué hace casi tres años. Conocía mejor Chiang
Mai que las calles de Barcelona, policía por aquí, militares por allá… Se
respiraba un aire de tensión y corrupción, mezclado con el miedo de los
extranjeros a conducir sin carné, o a un teste de orina positivo en marihuana…
Los bares y discotecas cada vez cerraban antes, o te veías sorprendido por “el
cuerpo de seguridad” en pleno apogeo. Ya no hay 24 horas de fiesta loca,
empezando por unos chupitos de tequila y acabando en un antro escondido en las
callejuelas de la ciudad, con Tais hasta el culo de Sangsom* y
balbuceando palabras en español.
![]() |
| Fiesta de empresa |
Llega ese momento en que necesitas a tu
familia y amigos más cerca, como un retiro espiritual empapado de emociones,
mimos, amor y cariño de los tuyos.
Su hubiera tenido que tomar la decisión yo
sola, probablemente aún seguiría en Tailandia, soy de esas personas que les
cuesta empezar de cero. Y por supuesto mi próximo destino no hubiera sido
Alemania. De hecho, si por el año 2014, cuando conocí a René, me dicen que
ahora mismo estamos dónde estamos, NI ME LO CREO. No porque no me gusten los
alemanes, simplemente no me había planteado la vida con uno de ellos.
Bueno, la cuestión es que decidimos irnos de
Tailandia (primer paso), él tiene una oportunidad de trabajar en Alemania
(Dortmund), y yo no quiero volver a Barcelona de forma definitiva, todavía no
estoy segura de que mi lugar “para siempre” en el mundo sea allí.
Total que la
conversación fue la siguiente:
R: We go to Barcelona.
L: Nein! We go to
Germany, I don’t want to live in Barcelona yet.
R: But Germany is not
like…
L: G E R M A N Y !!
Y así fue, pero hasta llegar aquí, a Alemania,
han pasado tantas cosas… Muchos momentos de bajón, de plantearte si la decisión
es la correcta, vuelos, distancia, muchísimas decisiones... Pero eso viene más
adelante.
La cuestión es que la decisión la tomamos en
Febrero, pero hasta Julio no llegamos a Europa, y es que por contrato, hay que
dar al menos tres meses a la empresa para que puedan contratar a alguien en
nuestra posición.
![]() |
| En BKK con mis chicos |
Decidimos fecha, nos íbamos de Tailandia el
día 30 de Junio de 2015. Una despedida con tiempo suficiente para prepararlo
todo (esa es la teoría, la práctica no es la misma). No íbamos de Tailandia,
pero en nuestro camino a Europa, haríamos un alto en Japón, Tokio, durante 5
días para despedir Asia, como se merece, A LO GRANDE.
![]() |
| Songkran |
El tiempo pasa más rápido de lo que
imaginábamos, la verdad, tuve más de tres meses para preparar la maleta, entre
otras cosas, y me encuentro en casa a las tres de la madrugada, medio borracha
por la despedida final, (cada fin de semana era una despedida) y aun me quedan
cosas por empaquetar al “vacío” (un día os contaré el secreto de empaquetar al
vacío), mientras sigo bebiendo birra con los ojos hinchados de tanto llorar.
Lloré todo el día. La gente me preguntaba:
¿por qué te vas entonces? Deja de llorar… Y lloraba porque sabía que hasta
volver a vernos, pasaría probablemente muchísimo tiempo. Es de esas sensaciones
vacías, lo más parecido a una pérdida, que jamás he experimentado. Lloré hasta
cuando tuve que quitar las cosas de mi mesa, cuando eliminé el fondo de
pantalla, o recogía mis cascos del escritorio. Aquella etapa de mi vida se
estaba cerrando, con muchísima gente detrás, gente a la que quiero muchísimo y
que volveré a ver en algún momento de mi vida, mi boda quizá.
| Fiesta de despedida |
Tuve regalos muy emotivos, fotos, recuerdos…
Así que al salir de la oficina, nos reunimos en el bar de la esquina y allí
bebimos hasta que nos echaron, y bebimos tanto que se nos olvidó que al día
siguiente volábamos a Bangkok (quien dice día, dice a las doce de la mañana). Eran las cuatro y seguía intentando meter
cosas en la maleta, entre sorbo y sorbo de Leo**
Pasadas las ocho y media, me había dormido,
René seguía haciéndome la maleta (sí, a MI) y en dos horas venía la casera a
recoger las llaves, devolver el depósito y llevarnos al aeropuerto, con destino
BANGKOK, la última noche en Chiang Mai, la pasé borracha, disfrutando de los
que me habían acompañado durante los dos últimos años de mi vida, riendo y
llorando por dentro.
ADIÓS CHIANG MAI ADIÓS TAILANDIA GRACIAS POR TODO
Lau.





