lunes, 29 de octubre de 2012

Kanchanaburi

Os quiero hablar de una sensación absolutamente increíble que viví la semana pasada.

Al norte de Tailandia hay una pequeña ciudad llamada Kanchanaburi. No es muy famosa, aunque se caracteriza por su turismo tailandesa.
Tiene tres principales atractivos: -Las cascadas de Erawan (Dios del agua), un elefante con tres cabezas. -El famoso río Kwai, su puente y su tren -El safari Park. Además he de decir que también está el Templo de los Tigres, pero que debido a su polémica con el cuidado de los tigres y las habladurías de que están dormidos, no fuimos. A todo lo demás si.


Viernes 12 de Octubre (día de la hispanidad en España), a las 9:40 cogíamos el bus hacía Kanchanaburi (2,5€ con aire acondicionado y prácticamente vacío). En dos horas llegamos, teníamos reservado el hotel desde Bangkok, PHONG PHENG GUEST HOUSE, 10€ la noche por persona y un gran acierto, tanto por la cercanía con el centro de la ciudad, como el servicio y la atención, con piscina, restaurante propio y desayuno incluido. Primer acierto del viaje.
Llamé al hotel desde la estación de autobuses y nos vinieron a buscar, totalmente gratis.
En el mismo hotel te preparaban las excursiones y te venían a buscar.

A la 13:30 vino la furgoneta que nos llevaría al Safari Park, 550 bahts la excursión con guía, entrada al parque, foto con los tigres y desplazamientos.

Llegamos al parque en media hora, estaba todo vacío, no había gente, era para nosotros. Empezamos con un plato fuerte, show de cocodrilos. Seis cocodrilos en una piscina cerrada, y dos chicos dentro vestidos de rojo, los cocodrilos totalmente quieras, con sus bocas abiertas y sin moverse ni un centímetro, una vez colocados empieza el show, a medio metro de ellos (solo nos separaba una valla), los showmans, empezaron a darles en los dientes a los cocodrilos, y se podía escuchar el cierre al vacío. Personalmente los cocodrilos no son santo de mi devoción, como se mueven, como miran... Puaagg que asquito! Seguidamente, piden un voluntario para entrar y hacer el show.. ¿A que no sabéis quien fue el primero? Mi chico... ¿Qué bien no? Una vez dentro con los cocodrilos, le pedían dinero para hacerlo, así que decidimos que no, porque ya habíamos pagado la entrada, cuando el pobre se arma de valor, van y le cortan las alas... Pobrecito! Salieron un par de personas, y se pusieron encima del cocodrilo, haciendo un símil de surfear y también les cogieron de la cola y los llevaban por el agua. Después, uno de los chicos del show, puso su cabeza dentro del cocodrilo, deslizándose previamente con el agua. Un show impactante pero desde luego un poco asquerosillo.
De ahí nos hicimos unas fotos con loros azules muy chulos y al show de los elefantes.

Qué animales tan bonitos, tienen una piel rugosa pero una mirada bonita, y aunque daban cierta pena en ningún momento los tenían en malas condiciones ni señales de maltrato. Es cierto, que al no verlos en su hábitat natural, dan un poco de "cosilla" pero son monísimos! Hicieron un show cortito, los elefantes se subían a bidones enormes, se ponían a dos patas, jugaban entre ellos, iban agarraditos de la trompa, una monada! Llegó el momento del voluntario, y sin saber para qué, levanté la mano, me pudo más la curiosidad que el miedo. De repente, me tumban en el suelo con una manta por debajo y por encima de mi, y va viniendo el elefante. Se iba acercando hasta el momento y el elefante, se para justo delante mío y con la pata me iba dando golpecitos (digo golpecitos por no asustaros), así hasta diez veces, que ya le dije que parase! Me levanté como una campeona y me hice una foto con ellos cogidos de la trompa y yo encima (como si de un columpio se tratase).




Al acabar con los elefantes (chang en tailandés) nos fuimos al plato fuerte del Safari, los tigres. Jamás había visto semejante bestia tan cerca, que bonitos, el color, tacto, olor, tan suaves... Son preciosos, tanto los grandes y como no, los bebés. Una ricura absoluta! Primero fuimos al tigre más grande, 4 años y aunque estaba atado, podías tocarle la cabeza, la cola.. Imponía un respeto absoluto, delante de tanta belleza se te olvida el peligro y estarías todo el día recostadito a él. Lo tienen impoluto, limpio, bien cuidado y nada de sedado. Abría la boca cada dos por tres. Al lado de él, estaba el revoltoso del grupo, 1 año y más inquieto que ninguno, no paraba de moverse, miraba hacia todos lado, abría la bocaza... tenía una mirada un poco rara (era bizco) pero imponía más que el primero.














Nos hicimos las respectivas fotos y de ahí a la cosita más linda, pequeña, curiosas, cuqui, entrañable del mes (cariño no te enfades cuando leas esto). Un leopardito de tan solo 4 meses, ahí estaba, con su biberón aguantándoselo el mismo con las patitas delanteras. ¿Os imagináis a mi chico con un bebé leopardito en los brazos? Que guapos!! (Tranquilos adjuntaré foto).

Después de tener mi instinto maternal por las nubes, cogimos el autobús para hacer el safari por todo el parque. Nos dieron un cubo con zanahorias a trocitos, para dárselo a los animales. Primero vimos bambis, algunos de ellos igualitos que los de la peli, con topitos blancos y la colita con pelo blanco también, en cuanto se paraba el bus se subían a las ventanas para que les diéramos zanahoria. Algunos tenían unos cuernos considerables.
Vimos también un osazo negro pardo, haciéndose un spa en unas mini cascadas... Muy gracioso. Más tigres, leones, leopardos (el tigre y la leona jugaban a morderse), estaban merodeando por ahí.
Estábamos entrando donde esperaban las jirafas, un animal rarísimo pero chulísimo, que suaves, que curiosas, con una lengua lila (como las de los chous chous), y su cuellazo de dos metros. Tienen unos colores preciosos y son muy buenas. Metían sus cuellos dentro de las ventanas del autobús y nos cogían las zanahorias. A mi chico, hubo un momento que tenía dos por cada lado, una de ellas se metió la cámara de fotos en la boca... Hahaha que graciosas!
Me sorprendieron mucho para bien, ya me gustaban pero al verlas y tocarlas mucho más. Un 10 para las jirafas! Junto con ellas estaban las cebras y algún avestruz

.
Volvimos al lugar donde estaban los tigres ya para irnos a casa, no sin antes jugar un ratito más con el leopardo bebé, nos empezó a chupar la mano (vaya lengua más rasposa), le chinchábamos en las patitas y hacía el amago de morder, y aunque hasta los ocho meses no les cambian los dientes, son algo puntiagudos.
Fue un día genial, una excursión chulísima y con sensaciones distintas.


Llegamos al hotel a las cinco y media y directos a la piscina de hotel, a pegarnos unos buenos bañitos y algún cóctel cayó, para ir haciendo estómago.

Cenamos en el restaurante del hotel, una gran sorpresa, la comida excelente y a un precio muy barato. Tenían de todo, Pad Tai, arroz con gambas y pollo, tortilla, espaguetis, hamburguesas... Delicioso y muy recomendable.

A diez minutos de hotel había un mercado enorme con unos donuts irresistibles y un millón de puestos con ropa, relojes, gafas... Pasamos un ratito allí y al hotel a descansar.



Al día siguiente madrugamos bastante más, a las siete en pie, como entraba el desayuno en el hotel, aprovechamos para comer un poco y a las cascadas.
El nombre original es Erawan Waterfalls, por el "Diós" Erawan, un elefante de tres cabezas.






Las cascadas tiene siete niveles, desde el primero al último hay 4,5 kilómetros cuesta arriba. Toda una aventura por la montaña. El sacrificio que inviertes, vale la pena al ver las cascadas. La última de todas da nombre al sitio. Se pueden ver tres cascadas enormes bajando con una fuerza y belleza absoluta, de ahí Erawan, representa las tres cabezas del elefante.
A las ocho y media el minibus no vino a buscar al hotel, la excursión costó al rededor de 790 THB (20€), con comida incluida, entrada al parque, visita al río Kwai, al Rail de la muerte, todos los desplazamientos y una vuelta en tren.
Llegamos a las cascadas sobre las nueve de la mañana, y estuvimos hasta la una y media.
Éramos cuatro, ya que vinieron unos amigos, así que empezamos a subir... De los siete niveles te podías bañar en 5. ALUCINANTE! Cada nivel, era más espectacular. Las chicas nos quedamos en el cinco, y mi chico y amigo subieron hasta el siete. Os prometo que las fotos son de película.
Aparte del maravilloso paisaje digno de una postal, el agua cristalina y los pececitos haciéndote un spa, hacían del lugar una estampa más entrañable. Aunque no todos los peces eran pequeñitos, el cosquilleo no se podía aguantar... Tuvimos mucha suerte porque hizo un día increíble, mucho sol, calor y muchos mosquitos también.

A la una y media comimos en la entrada del parque, "typical Thai Food", en un lugar muy bueno y comida local, y aunque después de comer entra un poquito de pereza, nos quedaba mucho por descubrir.





























Nos llevaron sobre el Rail de la muerte, construido en 1940 durante la segunda guerra mundial, una estructura pagada con muchas vidas, debido a las condiciones infrahumanas a las que estaban sometidos, y aunque la mayoría de las vías están reforzadas, hay tramos en los que se conservan los primeros. Es increíble como la gente pudo construirlo. Los paisajes son chulísimos.





Justo al lado de la estación del tren, hay una cueva con un budha bañado en oro (como todos), dónde hay una especie de "lata" con muchos palillos numerados. El que visita a Budha, debe coger la lata, agitarla hasta que uno de los palitos caiga con tu número elegido. Después hay un corcho con la explicación correspondiente a cada número. Las cambian mensualmente, ya que el "consejo" sirve para un mes. Muy curioso y místico.

Hicimos un recorrido con el viejo tren y nos fuimos a ver el río Kwai y su famoso puente (famoso porque sale en una película antigua). Se puede contemplar el atardecer, aunque es un sitio turístico. Y está lleno de gente.


















Ahí acabo nuestro día lleno de actividades y de sorpresas.

Cenamos en un restaurante enfrente del hotel, con wifi gratis y con mucha variedad de comida, exquisita y demasiado asequible.
Kanchanaburi es un lugar de turismo tailandés que no está masificado por occidentales. Una ciudad pequeña y bastante rural, pero con mucho encanto y muchas cosas para hacer.

Lau.















miércoles, 17 de octubre de 2012

A comer!!!!

Vamos a romper tópicos como... que en Tailandia solo se comer arroz.
Puedo decir que es un país con muchísima variedad culinaria, puedes encontrar desde un cóctel de insectos pasando por carne de canguro y acabando en un buffet libre de langosta.
La gente cuando viene comete el gran error, de no "arriesgarse" a probar la comida local. Se hinchan a Mc donald's, Burger king, pizza... ¿Para eso viajar a cientos de quilómetros de tu país? ¿Para comer comida basura?
Noooooo, poneros el babero de "calçotada" y vamos a descubrir la comida tailandesa.

Es innegable que la esencia de tailandia, sobretodo de Bangkok es comer en la calle, y no por eso tiene que variar la calidad! Hay cientos de puestos que exponen sus gambas, langostinos, almejas, mejillones... Aún vivos!
Arroz de la "minicocina"
Alita crujientes

En Huay Kwang Night Market, (MRT Huay Kwang), una de mis calles preferidas para cenar, hay cuatro sitios a destacar.
Durante el día, encontramos una mujer con su "minicocina", que prepara un arroz exquisito, ya sea con gambas, sepia, pollo, cerdo crujiente... Por si fuera poco, le añade huevo, verduritas cortadas finitas, salsa de soja, algo de azúcar y cuando lo sirve le pone lima, pepino y pimienta. Éste pequeño manjar, tiene un coste de 40bahts (1€), y además el té helado es gratis. Una de las cosas importantes en casi todas las comidas tailandesas, es que se comen con takiia (palillos) y unos botecitos de salsas picante.
Éste mismo, de noche, se convierte en un "restaurante" callejero. Tienen muchos platos buenos, pero para mi, los mejores son: arroz con cangrejo, tortilla, alitas con ajo, morning glory (una especie de espinacas asiáticas) con salsa de ostras y cerdo crujiente. Todos estos platos para dos personas más agua, nos pueden costar acerca de 300bahts (7€).
Alitas crujientes, morning glory y arroz con cangrejo

Algo que quiero añadir y es bastante importante, el hielo que ponen en cualquier restaurante o puesto de la calle, es comprado. La historia de que el hielo y el agua crean dolor de barriga o pueden sentar mal es MENTIRA. Lo digo yo que llevo aquí un tiempo y he bebido y probado de todo, a ver quien es el valiente que se bebe un cubata sin hielo y a 30º/35º !!

Siguiendo la calle, hay un puesto absolutamente IRRESISTIBLE, una mujer y su hija bigotuda, a 40 grados cocinan pollo crujiente... delicioso, o mejor dicho AROI (así es como se dice delicioso en tailadés). La especialidad del puesto, sin duda, son las alitas, aunque también tiene muslos, pechugas y hasta las patas del pollo. No hay nadie que las haya probado y no le gustes! Además de buenas son baratas, tres alitas 20bahts (0,50€), el resto ronda el mismo precio.

Después de la comilona, andando, empieza a oler dulce, muy dulce... Hay un hombre que hace pancakes de todo tipo, es una especie de crepe pero mas crujiente (aunque engorda lo mismo...), la puedes comer tanto salada como dulce. La especialidad es de nutella con plátano y leche condensada, cuesta 25bahts (0,62€) y por supuesto tienes que comprarte una botella de agua, para bajar todo eso!

Wanton y fideos con cangrejo y ajo
Me resultaría francamente imposible decir cada puesto que hay y que comida ofrecen, pero sí es cierto que es obligado nombrar Thong Lor soi 38 (una parada de BTS), dónde hacen unos fideos con ajo y cangrejo... mmmm de rechupete! Además de un cerdo crujiente que es toda una maravilla. El wanton y el arroz con leche de coco y mango también son platos a destacar en la zona. Hay unos pinchitos que van aliñados con una salsa de cacahuetes , que para quien les guste, están deliciosos!
Pollo con sésamo del Max Value
Todo ésto no pasa de los 3 o 4 euros por persona, y te pones hasta la coronilla. Una de las ventajas de ésta calle, es que está toda llena de puestecitos, tu vas mirando y vas pidiendo en toda la calle lo que te apetezca, y en cuánto te sientas en una mesa de cualquier puesto, ellos mismos van trayendo la comida, ya sea del principio de la calle o del final, te buscan y... A COMER!
Krispy kreme donuts (los mejores del mundo)



Bangkok tiene mucha variedad culinaria, tanto en la calle como en los restaurantes o centros comerciales.

Helado se Swensens

¿Quieres paella? La hay... ¿Pizza, pasta, pasteles, donuts...? TODO absolutamente TODO lo encuentras.
Eso de venir de vacaciones y comer "fast food" se acabó. Se puede comer muy muy bien, por poco dinero y comida local.

Además los supermercados 24horas ofrecen gran variedad de comida a cualquier hora del día, comida casera como arroz con tortilla, pollo con sésamo, pescado rebozado, sushi...

¿Vosotros que elegís?

Cheese burguer with french frieds


Pad Tai (típico plato Tailandes con fideos de arroz,
gambas, verduras y cacahuetes).





Otro helado del Swensens











Arroz con tortilla y pollo, y gambas rebozadas

Sushi del super 24 horas


Lau.



miércoles, 3 de octubre de 2012

Bangkok: dos ciudades distintas!

No todo va a ser malo en este país, ni muchísimo menos. A diferencia de muchos "farangs" que llevan años viviendo aquí, a mi me encanta Bangkok y los alrededores de la ciudad.
No todo son putas y sexo. Ni todas las chicas buscan dinero.
Sabéis? Antes de venir, estuve navegando por la red para buscar información acerca de Tailandia, y todo era malo, es decir, si me hubiera fiado de las cosas que la gente cuelga, no estaría aquí. Gente que he conocido personalmente, y dejan mucho que desear. Los típicos babosos de cuarenta o cincuenta y pico... que solo buscan putas, van pasadísimos de todo y están aburridos de intimar con chicas que rozan los 18 años. En fin, los puteros!
Seguramente mi edad y mi apariencia, ayudan a que la gente local me vea de otra forma, un tanto menos desinteresada. Y así ver con otros ojos la vida aquí.

Lo que os quiero contar hoy, es acerca del cambio que sufre la ciudad de Bangkok. Por el día y por la noche.
Sé puede decir que vivo en dos lugares distintos, cuando cae el sol, se transforma.

Fruta fresca y natural
Bangkok es una ciudad muy madrugadora , amanece sobre las 5 de la mañana.Aunque no hay demasiado movimiento a eso de las 8. No es hora punta, las calles andan "tranquilas", la gente va al trabajo sin demasiada prisa, y no hay exceso de tráfico. Las calles están desiertas, hasta las 12:00. Entonces hay unos cuantos puestos de comida.
Puedes encontrar de todo, arroz con gambas/pollo/cerdo... Fideos (más conocidos como Noodles) con infinidad de salsas, pinchitos de carne, sepia, bolas de pollo... Además de fruta fresca, recién pelada, cortada y fresquita. El carrito de los helado, que pasa junto con una música. Mucha variedad al alcance de todos. La media de comer en la calle, oscila entre 1 y 2 euros por persona. Por ejemplo: un plato de arroz con gambas, verdura, huevo y salsa, 40 bahts (1€) y una piña natural lista para comer 15 bahts (0,40€). Lo bueno es que absolutamente TODO lo hacen para llevar, desde unos fideos con caldo, hasta una tortilla. Deliiiicioso! :)

A media tarde, la gente empieza a salir del trabajo, los niños de colegios e institutos y la calle se empieza a poblar. Con ellos se va el sol, y empieza la nueva ciudad.
Puestos de comida en la calle, Thong Lor
Todos los centros comerciales (que hay un montón), se llenan de gente comiendo, paseando, de compras... No importa si es lunes o viernes. Las calles se convierten en mercados, dónde hay acera, hay un negocio.
Alitas crujientes de un puesto
Donde vivo yo, por las mañanas es un desierto a 40º, sobre las 6 de la tarde, montan unas 500 paradas, sí sí 500!! Puestos de ropa, zapatos, pestañas postizas (son muy demandadas), lentillas (puede haber 300 colores distintos), maquillaje, lencería sexy y no tan sexy, bolsos y como no... COMIDA. 3 de cada 10 paraditas, son de comida. ¿Os hacéis una idea de como huelen las calles de Bangkok? Yo creo que no...
Una de las cosas más curiosas de la cuidad, es que no hay contenedores de basura por ningún lado (ni en el metro), el estado las ha suprimido para evitar cualquier ataque terrorista, hace años hubo un intento de atentado en el que dejaron bolsas bomba dentro de basuras sin que nadie sospechase de ellas.
Por lo tanto, en cada esquinita, se amontonan bolsas de basura de todas las paradas de la calle.
Ahh por cierto, tampoco hay palomas... UNA GOZADA!!

Cubo de mojito
Después de una buena cena al módico precio de 80Thb (2€), ya sean las diez de la noche o las dos de la mañana, estarás listo para ir a tomar algo a uno de los chiringuitos-furgonetas que se acumulan en Sukhumvit soi 11, uno de los lugares mas famosos de la ciudad.
Es increíble ver un soi (calle) lleno de mini furgonetas hasta arriba de neones brillantes, todo tipo de botellas con una mini terraza a pie de carretera con Pitbull o Don Omar sonando en toda la calle! Los precios de las bebidas oscilan entre 100-180Thb para un cubata, pero si eres un atrevido/a o simplemente vienes seco puedes "hincarte" un bucket o lo que es lo mismo un cubo de bebida por 300THb (unos 7-8€).

CONSEJO! : EN ESTA CALLE ES MUY DIFÍCIL ENCONTRAR UN TAXI QUE NO QUIERA TIMARTE, AL HABER MUCHO FARANG SE APROVECHAN Y PIDEN 200THB POR TRAYECTO, SI NO OS PONE EL TAXÍMETRO BAJAROS Y YA VENDRÁ OTRO.

Mini-Furgoneta
A partir de ahí es decisión vuestra seguir la fiesta o no, en la misma calle podréis encontrar bastantes discotecas (aunque al ser de faragans hay muchas putitas), sinó por los alrededores hay clubs con menos occidental y más asiático. (Mañana os escribiré una entrada con mis restaurantes y discotecas preferidos). La música en general es bastante internacional y la gente muy divertida, nada de malos rollos ni peleas, al contrario, es muy fácil salir con tu pareja y acabar la noche con cinco o seis personas brindando. Son muy amables y divertidos, les encanta la fiesta y conocer gente. 
Otra curiosidad acerca de las discos, es que normalmente la gente no compra cubatas, sinó una botella de alcohol, que puede costarte entre 1500 bahts (37€) y 2000 (50€), los precios varían según la discoteca y el tipo de bebida que queráis. Con la botella entran 5 persona, y aparte las mezclas, que son bastante baratas. Total, que te sale una noche muyyy animada por menos 1000 bahts (25€) por persona.
No debemos obviar el plato de arroz con tortilla post-juerga al llegar a casa. Se puede encontrar en los miles de supermercados 24h que hay en la ciudad.

Bangkok duerme de día y vive de noche!


Lau.

lunes, 1 de octubre de 2012

El lado más oscuro del paraíso

Os quiero contar una historia que vivimos hace poco, mi chico y yo. Espero que mi experiencia sirva de ayuda, ya que muchas veces no sabes donde ir o que hacer.

El pasado mes de agosto, aprovechando la llegada de unos familiares, decidimos pasar 8 días en las islas de sur-este tailandes, conocidas como KOH TAO, KOH PHANGAN Y KOH SAMUI.
Un paraíso que algunos poco conocemos y hemos podido disfrutar. Las playas, seguramente, son las mejores que he visto jamás. Llenas de coral, aguas cristalinas donde los peces se dejan ver. Una variedad de colores debajo del mar, increíble. Sin nadar en exceso, con tubo y gafas, vamos el paraíso!

Empezó el viaje, para mi, más horroroso de mi vida!


Al lío... Aterrizaba nuestro avión de Bangkok Airways a las 7:05, puntual, en koh samui. Nos desplazamos al puerto, para coger el catamarán que nos llevaría a la isla más pequeña y exclusiva de las tres. KOH TAO, la isla de la Tortuga. Era la segunda vez que íbamos allí, así que fue todo más fácil y rápido. Después de 3 horas en el catamarán (600 THB trayecto Samui Koh Tao), nos bajamos con mucha ilusión y ganas. Corriendo a alquilar los quads (12€/día), para los 8 días que nos esperan.... Cargados y acalorados nos montanos y para OK2 Bungalows, sencillos pero con unas vistas INSUPERABLES.



Todo listo para disfrutar de las playas, Cristian y yo recordábamos el camino perfectamente, hacia Shark Bay. En 10 minutos llegamos.
El sol, "pica" muchísimo, así que hay que ir poniéndose constantemente crema, porque el agua es muy salada y la arrastra toda.
Disfrutamos todo el día de Shark bay, sol, playa, cócteles, música... Recuerdo que dormimos pronto, habíamos madrugado demasiado para volar.

Al día siguiente, nos levantamos aun asimilado el paraíso. Rápido a desayunar algo en el 7eleven (cadena de supermercados 24h, muy famosa en Tailandia). Aquel día fuimos a "Ao lewk" beach. Alquilamos unos tubos y alucinamos viendo peces, mantas, coral, barracudas... Indescriptible.
Comimos en el restaurante de la playa, encima de un árbol. No era muy caro ( unos 8€ los dos) y además muy rico. Las vistas y el olor a mar, era el principal atractivo.
Después, nos pegamos los últimos chapuzones ya que comenzó a llover. Rápido al quad y para el bungalow. De camino, cogimos un par de cocos recién caídos de la palmera. Ya era casi de noche.
En las islas anochece más rápido que en la ciudad. A las 17:45 ya empieza a caer el sol, también es cierto que amanece antes, yo diría que sobre las 5:00 am.
Antes de ducharnos, recordamos que al día siguiente teníamos que irnos a Koh Phangan. Fuimos a comprar los billetes del catamarán, pero no quedaba ni uno. Recorrimos todas las tiendas de viajes, pero nada, agotado!
Cenamos en la parte opuesta de la isla, Sairee Beach. Paseamos por allí un rato. Había una fiesta con fuego, pero demasiada gente. Así que tomamos un mojito de fresa y volvimos.

La mañana siguiente, decidimos cambiar de bungalow, y resignarnos a estar en Koh Tao, pese a que teníamos el hotel reservado en Koh Phangan.
Empezamos el día en Coral Bay, una playa pequeñita llena de coral y butifarras de mar. Es el sitio perfecto para hacer snorkel y sobre todo disfrutar del fondo marino.
Apenas a dos metros de la orilla, Cristian se puso las gafas de buceo y el tubo, sumergió la cabeza por primera vez en lo que iba de día y... tachán! Una cría de tiburón de un metro aproximadamente.
Nos fuimos a comer a la playa de al lado, Shark Bay, donde fuimos el primer día, y con el recuerdo de seis tiburones en nuestras retinas, nos comimos un buen Pad Thai (plato típico tailandés, fideos con gambas y cacahuetes) con vistas al mar.
Llegaban los últimos chapuzones del día y con ellos una buena tormenta. Esperamos refugiados en un hotel, hasta que paró y pudimos coger el quad hacia los bungalows.
Una vez allí, olvidé que no teníamos champú, así que Cristian cogió el quad y se fue al 7eleven, y fue en aquel mismo momento donde empezó el declive de nuestro viaje.
Pasaron 20 minutos y no había vuelto, así que le llamé y entonces me dijo que había sufrido un accidente. La lluvia, el mal estado del quad (frenos) y la poca visibilidad, fueron los detonantes.
La consecuencias: mi chico con un dedo del pié roto y una buena brecha en la rodilla derecha.

Uno de los policías de la isla, apareció "misteriosamente" en el lugar del accidente, eso sí, vestido con una camisa hawaiana sucia y medio abierta, unas bermudas rotas y asquerosas y por si fuera poco descalzo. Se llevó las llaves del quad, para asegurarse que no íbamos a movernos de ahí hasta conseguir su objetivo... MUUUCHOS BAHTS.
Nos citó la mañana siguiente en la comisaría de la isla. Un sitio roñoso, sucio, lleno de hormigas y minúsculo. Con dos celdas de la misma calaña que la comisaría.
Al entrar por la puerta, encontramos al contrario, un alemán desaliñado acompañado por una ladyboy (ladyboy=travesti), los propietarios de los vehículos alquilados y un montón de policías como en su casa, uno con una toalla y sin camiseta, como quien acaba de salir de la ducha, otro medio estirado en una silla... y ninguno sin uniforme. Lo cierto es que íbamos bastante nerviosos, por todo lo que uno escucha acerca de la policía.

El conflicto: había que pagar las reparaciones de ambos vehículos, y nos vieron cara de euro. Ellos alegaban que la culpa era nuestra, y nosotros de ambos. El alemán no tenía dinero para pagar nada, y mucho menos intención, además de contar con ayuda local. A todo esto hay que sumar que mi chico, casi no podía moverse. Todo el mundo pedía dinero!!

Después de un rato largo en comisaría hablando con el policía, teníamos que pagar una cantidad desmesurada de dinero por lo ocurrido. Finalmente consigo quedarme a solas con el policía, y en un tono más "simpático" y con una sonrisa "tierna", le digo que por favor me ayude, que no tengo esa cantidad de dinero y que además tengo que pagar el doctor. Él con la misma cara que la mía, me dice que eso tengo que arreglarlo yo con los dueños y que le llore un poco. Total, que si no le daba ni un duro no me iba a ayudar en NADA!
Para ganar un poco de tiempo y pensar, les digo que tengo que hablar con mi seguro a ver si se hace cargo de los pagos, es fin de semana y en España no trabajan.

A partir de ese momento nos dimos cuenta que iba a ser todo mucho más difícil de lo que esperábamos, suerte del seguro médico de asistencia en viajes (Axa) que pagó todos los gastos de curación sin problema alguno ( CERCA DE 3000€ tanto en islas como al regreso en Bangkok).

NOTA IMPORTANTE: SI VAIS A VIAJAR FUERA DE VUESTRO PAÍS HACEROS SEGURO MÉDICO POR SI TENÉIS ALGÚN PERCANCE, LOS HOSPITALES SON REALMENTE CAROS.


A partir de salir de comisaria todo fueron amenazas por parte de ellos, había ocurrido lo que ellos esperaban, podían lucrarse de un "farang" y la ley estaba de su lado.

Antes de acceder a pagar, llamé a la Embajada Española en Bangkok para informarme de las leyes en Tailandia y asegurarme que los vehículos no estaban obligados a tener un seguro, y como no para que me ayudasen de alguna forma ya que lo teníamos todo en contra. La respuesta fue contundente: " ésto es Tailandia, yo no sé las leyes de aquí y no te puedo ayudar. Llama a la policía turística".
¿Perdona?.. Vaya formas de representar España y pagarle a alguien por no hacer nada.

Después de ésto, solo teníamos un camino, pagar lo menos posible (negociando con los dueños) y salir pitando de ese infierno llamado Koh Tao.

La mañana siguiente, bien prontito, a eso de las 8 de la mañana, vino la ladyboy de comisaría, con dos más al bungalow, a recordarnos los que debíamos. Quedé con ella al medio día para acabar con todo de una vez.
Llegamos a un "acuerdo", bastante más favorecedor para ellos que para nosotros, y pagamos, aun y así una de esas asquerosas ladyboys, no contenta con su parte, siguió amenazando y haciéndonoslo pasar francamente mal. Cuando recuperamos el pasaporte de Cristian, nos largamos de inmediato de ahí.

Resumiendo... Todo son sonrisas pero cuando pueden te exprimen hasta los riñones, además de tratarte fatal, sin importarles absolutamente nada tu estado físico o mental. Solo quieren dinero y dinero, y aquella fue una ocasión perfecta para conseguirlo.
Nos podríamos haber ido de la isla el mismo día que pasó todo, pero por hacerlo bien, nos salió caro. Algo tan serio como un accidente lo convierten en un negocio en el que llenar sus bolsillos.


Deciros que Cristian está recuperado al 100 % como un campeón que es.



Lau.