lunes, 29 de octubre de 2012

Kanchanaburi

Os quiero hablar de una sensación absolutamente increíble que viví la semana pasada.

Al norte de Tailandia hay una pequeña ciudad llamada Kanchanaburi. No es muy famosa, aunque se caracteriza por su turismo tailandesa.
Tiene tres principales atractivos: -Las cascadas de Erawan (Dios del agua), un elefante con tres cabezas. -El famoso río Kwai, su puente y su tren -El safari Park. Además he de decir que también está el Templo de los Tigres, pero que debido a su polémica con el cuidado de los tigres y las habladurías de que están dormidos, no fuimos. A todo lo demás si.


Viernes 12 de Octubre (día de la hispanidad en España), a las 9:40 cogíamos el bus hacía Kanchanaburi (2,5€ con aire acondicionado y prácticamente vacío). En dos horas llegamos, teníamos reservado el hotel desde Bangkok, PHONG PHENG GUEST HOUSE, 10€ la noche por persona y un gran acierto, tanto por la cercanía con el centro de la ciudad, como el servicio y la atención, con piscina, restaurante propio y desayuno incluido. Primer acierto del viaje.
Llamé al hotel desde la estación de autobuses y nos vinieron a buscar, totalmente gratis.
En el mismo hotel te preparaban las excursiones y te venían a buscar.

A la 13:30 vino la furgoneta que nos llevaría al Safari Park, 550 bahts la excursión con guía, entrada al parque, foto con los tigres y desplazamientos.

Llegamos al parque en media hora, estaba todo vacío, no había gente, era para nosotros. Empezamos con un plato fuerte, show de cocodrilos. Seis cocodrilos en una piscina cerrada, y dos chicos dentro vestidos de rojo, los cocodrilos totalmente quieras, con sus bocas abiertas y sin moverse ni un centímetro, una vez colocados empieza el show, a medio metro de ellos (solo nos separaba una valla), los showmans, empezaron a darles en los dientes a los cocodrilos, y se podía escuchar el cierre al vacío. Personalmente los cocodrilos no son santo de mi devoción, como se mueven, como miran... Puaagg que asquito! Seguidamente, piden un voluntario para entrar y hacer el show.. ¿A que no sabéis quien fue el primero? Mi chico... ¿Qué bien no? Una vez dentro con los cocodrilos, le pedían dinero para hacerlo, así que decidimos que no, porque ya habíamos pagado la entrada, cuando el pobre se arma de valor, van y le cortan las alas... Pobrecito! Salieron un par de personas, y se pusieron encima del cocodrilo, haciendo un símil de surfear y también les cogieron de la cola y los llevaban por el agua. Después, uno de los chicos del show, puso su cabeza dentro del cocodrilo, deslizándose previamente con el agua. Un show impactante pero desde luego un poco asquerosillo.
De ahí nos hicimos unas fotos con loros azules muy chulos y al show de los elefantes.

Qué animales tan bonitos, tienen una piel rugosa pero una mirada bonita, y aunque daban cierta pena en ningún momento los tenían en malas condiciones ni señales de maltrato. Es cierto, que al no verlos en su hábitat natural, dan un poco de "cosilla" pero son monísimos! Hicieron un show cortito, los elefantes se subían a bidones enormes, se ponían a dos patas, jugaban entre ellos, iban agarraditos de la trompa, una monada! Llegó el momento del voluntario, y sin saber para qué, levanté la mano, me pudo más la curiosidad que el miedo. De repente, me tumban en el suelo con una manta por debajo y por encima de mi, y va viniendo el elefante. Se iba acercando hasta el momento y el elefante, se para justo delante mío y con la pata me iba dando golpecitos (digo golpecitos por no asustaros), así hasta diez veces, que ya le dije que parase! Me levanté como una campeona y me hice una foto con ellos cogidos de la trompa y yo encima (como si de un columpio se tratase).




Al acabar con los elefantes (chang en tailandés) nos fuimos al plato fuerte del Safari, los tigres. Jamás había visto semejante bestia tan cerca, que bonitos, el color, tacto, olor, tan suaves... Son preciosos, tanto los grandes y como no, los bebés. Una ricura absoluta! Primero fuimos al tigre más grande, 4 años y aunque estaba atado, podías tocarle la cabeza, la cola.. Imponía un respeto absoluto, delante de tanta belleza se te olvida el peligro y estarías todo el día recostadito a él. Lo tienen impoluto, limpio, bien cuidado y nada de sedado. Abría la boca cada dos por tres. Al lado de él, estaba el revoltoso del grupo, 1 año y más inquieto que ninguno, no paraba de moverse, miraba hacia todos lado, abría la bocaza... tenía una mirada un poco rara (era bizco) pero imponía más que el primero.














Nos hicimos las respectivas fotos y de ahí a la cosita más linda, pequeña, curiosas, cuqui, entrañable del mes (cariño no te enfades cuando leas esto). Un leopardito de tan solo 4 meses, ahí estaba, con su biberón aguantándoselo el mismo con las patitas delanteras. ¿Os imagináis a mi chico con un bebé leopardito en los brazos? Que guapos!! (Tranquilos adjuntaré foto).

Después de tener mi instinto maternal por las nubes, cogimos el autobús para hacer el safari por todo el parque. Nos dieron un cubo con zanahorias a trocitos, para dárselo a los animales. Primero vimos bambis, algunos de ellos igualitos que los de la peli, con topitos blancos y la colita con pelo blanco también, en cuanto se paraba el bus se subían a las ventanas para que les diéramos zanahoria. Algunos tenían unos cuernos considerables.
Vimos también un osazo negro pardo, haciéndose un spa en unas mini cascadas... Muy gracioso. Más tigres, leones, leopardos (el tigre y la leona jugaban a morderse), estaban merodeando por ahí.
Estábamos entrando donde esperaban las jirafas, un animal rarísimo pero chulísimo, que suaves, que curiosas, con una lengua lila (como las de los chous chous), y su cuellazo de dos metros. Tienen unos colores preciosos y son muy buenas. Metían sus cuellos dentro de las ventanas del autobús y nos cogían las zanahorias. A mi chico, hubo un momento que tenía dos por cada lado, una de ellas se metió la cámara de fotos en la boca... Hahaha que graciosas!
Me sorprendieron mucho para bien, ya me gustaban pero al verlas y tocarlas mucho más. Un 10 para las jirafas! Junto con ellas estaban las cebras y algún avestruz

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Volvimos al lugar donde estaban los tigres ya para irnos a casa, no sin antes jugar un ratito más con el leopardo bebé, nos empezó a chupar la mano (vaya lengua más rasposa), le chinchábamos en las patitas y hacía el amago de morder, y aunque hasta los ocho meses no les cambian los dientes, son algo puntiagudos.
Fue un día genial, una excursión chulísima y con sensaciones distintas.


Llegamos al hotel a las cinco y media y directos a la piscina de hotel, a pegarnos unos buenos bañitos y algún cóctel cayó, para ir haciendo estómago.

Cenamos en el restaurante del hotel, una gran sorpresa, la comida excelente y a un precio muy barato. Tenían de todo, Pad Tai, arroz con gambas y pollo, tortilla, espaguetis, hamburguesas... Delicioso y muy recomendable.

A diez minutos de hotel había un mercado enorme con unos donuts irresistibles y un millón de puestos con ropa, relojes, gafas... Pasamos un ratito allí y al hotel a descansar.



Al día siguiente madrugamos bastante más, a las siete en pie, como entraba el desayuno en el hotel, aprovechamos para comer un poco y a las cascadas.
El nombre original es Erawan Waterfalls, por el "Diós" Erawan, un elefante de tres cabezas.






Las cascadas tiene siete niveles, desde el primero al último hay 4,5 kilómetros cuesta arriba. Toda una aventura por la montaña. El sacrificio que inviertes, vale la pena al ver las cascadas. La última de todas da nombre al sitio. Se pueden ver tres cascadas enormes bajando con una fuerza y belleza absoluta, de ahí Erawan, representa las tres cabezas del elefante.
A las ocho y media el minibus no vino a buscar al hotel, la excursión costó al rededor de 790 THB (20€), con comida incluida, entrada al parque, visita al río Kwai, al Rail de la muerte, todos los desplazamientos y una vuelta en tren.
Llegamos a las cascadas sobre las nueve de la mañana, y estuvimos hasta la una y media.
Éramos cuatro, ya que vinieron unos amigos, así que empezamos a subir... De los siete niveles te podías bañar en 5. ALUCINANTE! Cada nivel, era más espectacular. Las chicas nos quedamos en el cinco, y mi chico y amigo subieron hasta el siete. Os prometo que las fotos son de película.
Aparte del maravilloso paisaje digno de una postal, el agua cristalina y los pececitos haciéndote un spa, hacían del lugar una estampa más entrañable. Aunque no todos los peces eran pequeñitos, el cosquilleo no se podía aguantar... Tuvimos mucha suerte porque hizo un día increíble, mucho sol, calor y muchos mosquitos también.

A la una y media comimos en la entrada del parque, "typical Thai Food", en un lugar muy bueno y comida local, y aunque después de comer entra un poquito de pereza, nos quedaba mucho por descubrir.





























Nos llevaron sobre el Rail de la muerte, construido en 1940 durante la segunda guerra mundial, una estructura pagada con muchas vidas, debido a las condiciones infrahumanas a las que estaban sometidos, y aunque la mayoría de las vías están reforzadas, hay tramos en los que se conservan los primeros. Es increíble como la gente pudo construirlo. Los paisajes son chulísimos.





Justo al lado de la estación del tren, hay una cueva con un budha bañado en oro (como todos), dónde hay una especie de "lata" con muchos palillos numerados. El que visita a Budha, debe coger la lata, agitarla hasta que uno de los palitos caiga con tu número elegido. Después hay un corcho con la explicación correspondiente a cada número. Las cambian mensualmente, ya que el "consejo" sirve para un mes. Muy curioso y místico.

Hicimos un recorrido con el viejo tren y nos fuimos a ver el río Kwai y su famoso puente (famoso porque sale en una película antigua). Se puede contemplar el atardecer, aunque es un sitio turístico. Y está lleno de gente.


















Ahí acabo nuestro día lleno de actividades y de sorpresas.

Cenamos en un restaurante enfrente del hotel, con wifi gratis y con mucha variedad de comida, exquisita y demasiado asequible.
Kanchanaburi es un lugar de turismo tailandés que no está masificado por occidentales. Una ciudad pequeña y bastante rural, pero con mucho encanto y muchas cosas para hacer.

Lau.















7 comentarios:

  1. Me gusta el post bastantes cosas interesantes . Davidsm foro rumboatailandia.

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  2. help me! Estos tailadeses escriben sin espacio ninguno. Como lo hago para escribir texto en varias lineas si yo lo recibo en una sola? Se separa por palabras? la palabra puede separarse como lo hacemos nosotros? no quiero aprender el idioma, pero tengo traducciones en el trabajo que recibo muy diariamente y me encuentro con este problema.

    Un beso mocosillos

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    1. Judith va por sonidos no por palabras, y se separan por frases, cuando acaban una frase, hacen un espacio, los sonidos van juntos. El traductor no ayuda en nada... Traducir Tailandés sin saberlo es misión Imposible!
      Los sonidos se separan formando "nuestras palabras".

      Buena suerte!

      Besitos

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  3. http://noticias.masverdedigital.com/2013/tailandia-elefante-salvaje-en-peligro-debido-al-turismo/

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